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“Transformación” Audio inteligencia del Alma

A veces nos gustaría escuchar una voz que inspirase nuestra confianza en el vivir, y evocase la mejor opción de nosotros mismos. Inteligencia del Alma es un audiolibro que nos brinda precisamente esa voz.

 

Cada uno de las reflexiones de este libro es una invitación a explorar el yo profundo y a descubrir el arte de ser mediante el cotidiano recorrido de las 144 avenidas neuronales que la conforman.

La escucha de cada uno los enfoques, permite que el oyente se puede abrir a la inspiración no casual de sus íntimas demandas internas y a menudo vislumbrar la mejor salida de situaciones personales complicadas.

La escucha de un capítulo al azar en momentos clave de la vida, puede inspirar al lector para recorrer el “día de hoy” de manera sabia y reforzar el sentido de su vida. 

Autor y narrador: José María Doria 

libro: Inteligencia del alma, Gaia Ediciones.

Edición: Jesús Cicuendez
iconoradio

 

 

No ceses en momento alguno de esculpir tu propia estatua

Plotino

 

Evolucionar significa crecer integralmente, es decir, crecer en todos y cada uno de los diversos rasgos del Ser.

Muchos hombre y mujeres están desarrollados intelectualmente y, sin embargo, padecen de una gran inmadurez emocional. ¿Inmadurez emocional?, se preguntan y, ¿cómo se hace para madurar emocionalmente? La respuesta no pone de relieve la necesidad de cursar estudios en alguna exótica universidad de los Himalayas, sino de un trabajo personal de observación sostenida del propio programa mental y sus más íntimas creencias. Un ejercicio que madurará sus emociones y aportará templanza.

Pero, ¿cómo conocer el propio grado de madurez emocional? Observe si padece algunos de los siguientes síntomas. Primero: ¿soporta razonablemente bien las frustraciones?, ¿asume con rapidez el desenlace de acontecimientos contrarios a sus deseos y previsiones? Si usted no “encaja” las frustraciones, quiere decir que, en alguna medida, su vida está llena de expectativas. Y las expectativas tienden a crear frustración.

Cambie la actitud “expectativa” por la de “posibilidad” y entrénese en la aceptación de lo sucedido. En realidad, no podemos volver hacia atrás y cambiar los acontecimientos. Mire hacia delante y no dramatice lamentándose del pasado.

Aceptar los hechos no significa resignarse, sino más bien tener motivos de nueva acción, sabiendo que en el fracaso subyacen las semillas del éxito. En realidad, no hay fracasos, sino aprendizaje.

Segundo: ¿siente usted tendencia a totalizar?, ¿tiende a relacionarse desde los extremos “todo o nada”? Si siente que todavía las cosas son blancas o negras y le es difícil manejarse en una gama amplia de “grises”, busque el noble sendero medio. Si todavía experimenta fascinaciones y aversiones, tal vez le convenga aprender a caminar por el filo de la navaja y aceptar su parte de sombra.

Tercero: ¿sufre cambios de humor repentinos y sin motivo aparente?, ¿sucede que, de pronto, algo sumergido le cambia el chip y su mente se polariza en la agresividad y la rabieta? Si eso todavía es así, tal vez le convenga poner atención y analizar los pequeños detalles que le molestaron, ¿qué pensamiento fugaz al “pasar” por su mente consiguió amargarle? Cuando desenmascare su vulnerabilidad, podrá crear nuevas opciones de mayor poder e independencia.

Cuarto: ¿Se muestra muy susceptible a las críticas?, ¿le molesta mucho que alguien le vea defectos?, ¿le cuesta hablar y reírse de su parte “menos presentable”? Si eso es así, tal vez convenga que acepte su personalidad. Todos los seres humanos ofrecemos luces y sombras al exterior, sin que por ello se nos deje de apreciar y respetar. Sea consciente de sus carencias y recuerde que éstas son tan sólo partes de usted que no representan su totalidad. Es decir, que por ejemplo, usted no es impaciente, sino que tiene una parte impaciente. Usted es mucho más que cualquiera de sus partes. Evite totalizarse en una sola cualidad de su persona. Recuerde su dimensión espiritual de infinitud.

Si aspira usted a evolucionar espiritualmente, convendrá que no descarte la formación de un buen ego. Un ego sano, fuerte y consciente. Y desde el conocimiento de dicho ego, proceda a expandir su conciencia hacia el Testigo transpersonal desde el que observar la dualidad y la contradicción de su mente egoica.

El hecho de madurar emocionalmente es una asignatura de la evolución y un requisito previo de la Paz Profunda. No caiga en negar su ego. Constrúyalo equilibrado, sano y asertivo y luego sigua adelante. ¿Espiritualidad? Sí, pero no descuide la construcción de un buen ego terrenal. Sin duda, la obra de arte más delicada y trascendente de la vida.

Inteligencia del Alma

 

One thought on ““Transformación” Audio inteligencia del Alma

  1. Gracias José María por recordarnos la paradoja del trabajar en la sanación el ego (lo personal) y madurar emocionalmente antes de pretender trascenderlo hacia lo transpersonal, tarea esta que llamamos vida espiritual. ¿Qué nos sana? La mirada consciente al contenido de la mente, la escucha de sus múltiples voces, sus miedos, paranoias, ilusiones. El mejor método: ver y observar sin juicios ni prejuicios lo que hay en nosotros, tocarlo y dejarlo pasar.
    Entonces, ¿quién soy? El ver en sí y el no-lugar (fuera del espacio-tiempo) desde donde ve el testigo, es más real, se aproxima al SER inmutable que somos. Identificándose con la conciencia clara luminosa y amorosa que ve y no con lo observado: los programas del ego. Así la mariposa aletea y surca el aire dejando atrás los límites de su cuerpo-mente, olvidándolos, envolturas-cárcel con forma de oruga o de ser humano. Se activan los recuerdos, y reconocemos ser ESO, la esencia ilimitada que habita en nuestro corazón. Gracias

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